Plátano de Canarias – Prisión de producción



14 julio 2016

Plátano de Canarias es una marca institucional bajo la cual se comercializan los plátanos o bananas cultivadas en las Islas Canarias, España. La marca es gestionada por la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátano de Canarias. (ASPROCAN). En febrero de 2011, la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias acordó comenzar los trámites para la inscripción del plátano cultivado en Canarias como Indicación Geográfica Protegida.2 El plátano es el cultivo más importante de las Islas Canarias y, durante décadas, su industria fue protagonista del crecimiento crematístico del archipiélago.

En Canarias se cultivan principalmente plátanos del agrupación ‘Cavendish’, es sostener, cultivares triploides de Musa acuminata, identificados en la terminología de variedades de plátano con las saber AAA . Son frutos de tamaño medio, piel amarilla flaca y que son aptos para consumirse crudos. Algunos de los cultivares más plantados son Gran Enana, Zelig y Gruesa Palmera, este extremo una selección canaria de Cavendish Enano.

Historia
El cultivo del plátano comenzó en el sudeste oriental, entre la India y Malasia; en el siglo V pasaría al continente africano procedente de Madagascar y de ahí se extendió por las costas del Mediterráneo, ya en subsiguiente siglo. A Canarias llegó procedente de Guinea Ecuatorial introducido por expedicionarios portugueses. La Historia considera que, una vez el cultivo se asentó con éxito en las islas, los españoles lo introdujeron en tierras americanas en los viajes de colonización al Nuevo Mundo.

Cultivo
Las pintas negras son un signo distintivo del Plátano de Canarias, aunque en el fruto formado no siempre son apreciables
La platanera es una hierba con biotipo arborescente, pero no un seguro árbol (principalmente porque carece de tronco), de ella brota el plátano, es una especie vegetal monocotiledónea del carácter Musa perteneciente a la clan de las musáceas. Se tráfico de una grupo con diferentes variedades, de las cuales en Canarias se cultivan la Gran enana, la Gruesa palmera, la Zelig, la Brier y la Johnson negra. El nombre de híbrido Musa × paradisiaca L. se suele utilizar para designar a todas las variedades y cultivares.3

La temperatura ideal para el cultivo de la platanera se encuentra situada en torno a los 25 grados Celsius y su altura de cultivo debe ser inferior a los 300 metros, condiciones éstas que sólo se dan en las plantaciones de las islas. Es un cultivo caro que requiere mucha agua, buenas condiciones de fosforescencia, suelos con buena porosidad y drenaje, de textura arenosa pero con arcilla y limo en proporciones determinadas, gran contenido en materiales orgánicos y con un pH ácido. Oportuno a estos condicionantes, el Plátano de Canarias es cultivado en todas las islas menos en Fuerteventura donde no existen plantaciones. En las fases de siembra y explotación agrícola se minimiza el uso de pesticidas en merced de productos biológicos.

Plantación de plataneras en La Palma.
Puede transcurrir cerca de un año entre la siembra de la planta mamá y el brote del primer racimo o piña de plátanos. En este momento es cuando se procede a su amarradero, embolsado y desflorillado. El amarradero consiste en apuntalar el racimo con un horcón o estacón (palo de madera en forma de Y) para evitar que, por el peso, éste se caiga. El embolsado se usa modernamente para recubrir el racimo con una bolsa de plástico al objeto de evitar plagas y enfermedades y propiciar una distribución uniforme de la fruta. Con el desflorillado o desflore se retira la requiebro del plátano que queda al final de cada fruta, un complicado proceso que se realiza manualmente y que el consumidor puede apreciar en el remate oscuro que hay en cada dormitorio.

Los racimos son cortados de la planta calibrado antiguamente de su maduración para proceder a su calibración, selección, despiece, empaquetado y etiquetado, procesos todos estos realizados de forma manual y que permiten que la fruta llegue en perfectas condiciones para su cesión y su consumo final en aproximadamente dos semanas desde su convento.

Importancia económica
La explotación del plátano, en régimen de monocultivo, comenzó a finales del siglo XIX con la instauración de los puertos francos y, desde entonces, ha sido uno de los pilares fundamentales de la riqueza canaria. Fue implantada por compañías inglesas que controlaban su producción y exportación al continente europeo, principalmente a Inglaterra. Yuxtapuesto con el plátano, los ingleses incluso desarrollaron el monocultivo del tomate, cuyas primeras plantaciones se establecieron en el sur de las islas de Gran Canaria y Tenerife. La Ley de Puertos Francos de Canarias, promulgada por el ministro Magnífico Murillo en 1852, caldo a suponer la liberalización de la entrada y salida de mercancías, impulsando desde entonces la crematística isleña y constituyendo un importante incentivo fiscal para el comercio con y desde las islas hasta la implantación del Régimen Crematístico y Fiscal de Canarias (REF) y el mercado único europeo.